Podes estar a favor o en contra de la destitución, pero lo que no se negocia son las formas. En el silencio dentro de una oficina, lejos de la gente. Casi a escondidas por miedo al reproche. No es la primera, ni creo que sea la última vez que se van a manejar así.
Gustavo Costas fue destituido de su cargo de entrenador.
Diego Milito y Sebastián Saja tomaron la determinación y fueron quienes se la comunicaron.