Igual que en el Ecuador, está es un critica estructural del fracaso a la guerra contra las drogas y sus consecuencias en Sur América.
DESCERTIFICAR A COLOMBIA SOLO CONFIRMA EL FRACASO DE LA GUERRA GLOBAL CONTRA LAS DROGA IMPUESTA POR ESTADOS UNIDOS
Se trata de una decisión política que refleja, una vez más, la doble moral de las potencias frente a un problema global. Mientras el consumo de drogas sigue creciendo, las ganancias del narcotráfico irrigan sus sistemas financieros, y las redes transnacionales del crimen se fortalecen, Colombia continúa pagando el precio más alto: miles de vidas perdidas, billones en recursos públicos dilapidados y una profunda degradación institucional.
Y aún así, se nos señala como culpables de un fracaso cuyo mayor responsable ha sido precisamente quien diseñó e impuso esta estrategia.
Es hora de que Estados Unidos asuma su responsabilidad en esta guerra fallida, que por décadas ha descargado sus consecuencias más destructivas sobre los países que, como Colombia, han sido víctimas y no autores ni usufructuarios del problema.