Y no sólo esto; sino que árbitros que vienen de países con la misma esperanza de vida que un bulldog francés tienen más humildad y mejor juicio deportivo que la banda de engreídos hijos de puta que tenemos en España.
No estoy viendo todo el mundial, pero algo que estoy observando y en lo que me fijo mucho cuando lo veo, es que ningún árbitro bajo ninguna circunstancia, tiene el talante chulesco, de perdonavidas, de chufla, y de pitar enfadado que se ve en España.
Pero ninguno, eh.