La Ciudad de México se llenó de color, música y tradición con un desfile que celebró la pasión por el fútbol en plena temporada mundialista. Entre expresiones culturales, danzas y muestras de identidad mexicana, miles de asistentes disfrutaron de una fiesta que convirtió las calles de la capital en el escenario perfecto para vivir el espíritu del balompié.