El problema de Adorni en si mismo está terminado.
Pero sirvió para que mucha gente se de cuenta que además de corruptos e ineptos, el gobierno está compuesto por gente que atropella con un camión a todos, incluso a su propio discurso.
Ya no luchan contra la corrupción, ni contra la casta.
La lucha es por afanar la mayor cantidad de guita de manera desprolija, antes de la caída, y ahí pegar patadas desde el piso.
El establishment precisa que Milei renuncie para colocar a Bullrich.
Pero antes que eso, se fagocitarán entre ellos, porque ya están jugados.
Adorni no es el problema, es la punta del iceberg.
LIBRA, ANDIS, EMISIÓN de DEUDA sin el congreso, LEYES CON VOTOS COMPRADOS, y todas las licitaciones truchadas por Caputo, Sturzenegger y Petovello.
Están como Butch and Cassidy, al final de la película.
Solo que estos son feos y malos.