Mi profundo respeto al valiente pueblo de Irán que a esta hora permanece protestando en las calles de más de 100 ciudades de ese país, a pesar de la brutal represión que enfrentan.
Los iraníes rechazan el hambre y la opresión a la que han estado sometidos durante años por parte de un régimen autoritario, un régimen que se infiltró en América Latina para asociarse con sistemas criminales como el chavismo en Venezuela.
Hoy, cuando Maduro ha sido obligado a enfrentar la justicia, y cuando el pueblo de Irán desafía la brutalidad de un régimen autoritario -que también se creía eterno- y sus aliados, nuestras dos naciones se abren paso para decidir libremente su futuro, lejos de toda coacción y violencia.
Toda mi fuerza y respaldo en estas horas, y mi solidaridad a las familias de los héroes fallecidos.
Nuestra hora se acerca. Muy pronto, los pueblos de Irán y Venezuela seremos libres.