¿De verdad midieron las consecuencias?
Si millones de líneas celulares son suspendidas por no vincularse a la CURP antes del 30 de junio de 2026, México podría enfrentar un caos operativo sin precedentes: gente sin acceso a banca electrónica, SPEI, pagos, SAT, apps gubernamentales, autenticaciones y hasta herramientas de trabajo.
Hoy el celular no es un lujo: es la llave de la vida digital y económica del país. Un apagón masivo de líneas podría paralizar desde pequeños negocios hasta servicios esenciales.