Una democratización que afecta a todo el país, atravesada también por la lumpenización. Su sostén ideológico son “las libertades individuales y los derechos humanos y sociales”.
La excelencia es reemplazada por la inclusión y las correctas jerarquías por la nivelación al ras.
Es una lástima, pero las tomas, paros y otra herramientas de la izquierda, sumadas a la complicidad de las débiles autoridades universitarias han logrado este triste resultado.