Los datos indican, incluso, que la estrategia no solo es costo-efectiva sino costo-ahorrativa, apenas en el primer año de su implementación: reduce hospitalización, atención en urgencias, uso de broncodilatadores, oxígeno, esteroides, antibióticos, ocurrencia de ataques "asmáticos" subsecuentes, infecciones neumocócicas asociadas y ausentismo laboral de los padres...Cualquier economista moderno sabe que la prevención en salud no es un gasto, sino una inversión; cada dólar invertido genera un gran retorno a corto-mediano plazo...
@FelipeChapman @MINSAPma
En congreso ESPID (Sociedad Europea de Infectología Pediátrica), Bologna, Italia: Se está presentando la estrategia de prevención de la bronquiolitis/neumonía causada por VRS con nirsevimab (monoclonal de vida media extendida) en España, Chile y Paraguay. Datos impresionantes que dan envidia: 85-95% de efectividad en prevenir hospitalización e internación en cuidados intensivos, hospitales vacíos durante la temporada de circulación del virus y cero muertes (cuando anualmente ocurrían entre 15-25 en Chile y Paraguay). Recuerdo con tristeza cuando fuimos a hablar (director médico, jefe intensivista y mi persona) con el ministro de Salud en Panamá hace ya 2 años para recomendar implementar esta estrategia. En ese entonces se nos dijo que lo pensaría, pero que no había dinero. Hace 1 año, el país adoptó otra estrategia (menos potente y logísticamente más ineficiente): vacunación materna contra VRS; desafortunadamente la cobertura de vacunación anda apenas por 35% debido a la desinformación de gente antivacunas y a la poca colaboración de los ginecólogos para convencer a las embarazadas; también se dijo que se compraría el anticuerpo (estrategia mixta) y a la fecha aún nada, pese a que tanto la Sociedad Latinoamericana de Infectología (SLIPE), la Sociedad de Infectología Pédiátrica de Panamá (SPIP) y la Sociedad Panameña de Pediatría (SPP) recomiendan cubrir al 100% de nuestros bebés para brindar equidad. La excusa de no haber dinero, en un país rico según su PIB. Al final, uno se pregunta: ¿la vida de un infante tiene precio? Duele. Panamá siempre había estado a la vanguardia en la región en materia de Salud Pública. Ahora, tristemente, vamos bastante rezagados. Con este mensaje quizás las autoridades se molesten, pero más importante es que los niños no se enfermen...