Soy mujer y me molesta que conviertan cualquier confrontación fuerte contra una periodista en “violencia contra la mujer” solo porque Abelardo no se dejó aplastar.
Le sacan Saab, DMG, ética, procesos, escándalos, ataques personales y hasta insinuaciones sobre su vida privada… y responde con carácter y sin miedo. Lo mismo ha hecho con Santiago Ángel, Melquisedec y otros periodistas hombres.
Eso no es misoginia. Es temple.
Querer que se calle solo por el sexo del periodista no es igualdad, es usar el género como escudo.
Abelardo no se arrincona ante nadie: ni periodistas, ni guerrilla, ni minga, ni Primera Línea.
31 de mayo: PONERLE LA RAYA AL TIGRE Y GANAR EN PRIMERA VUELTA.