Cuando llegas del trabajo agotado, y te pones a reflexionar si realmente vale la pena seguir intentándolo.
(Realmente estoy más cansado de lo que aparento)
Cuando te das cuenta de que no eres la persona favorita de nadie, ni la primera opción de nadie, todos a tu alrededor tienen a alguien a quien priorizar sobre ti y tú simplemente estás... solo:
(Ahí empieza verdaderamente el juego)