Esto es para muy extremocafeteros. No lo encontrarás ni en biografías autorizadas ni desautorizadas.
Ayer el mundo del teatro se acordó de Robe. Y para Robe, el mundo del teatro no era ajeno del todo.
En 1996, alguien le invitó a una obra: 'Yonquis y Yanquis'. Le dijeron que sonaban canciones de Extremoduro.
Cuando tuvo oportunidad, un 11 de septiembre, se acercó a la Plaza de Lavapiés de Madrid, al antiguo Teatro Olimpia.
Allí vio a un actor desconocido que le fascinó: Alfonso Lara.
Cuando acabó la función, acudió a camerinos a saludarle y Alfonso le pidió un autógrafo.
Robe dejó escrito: "Soy yonqui, soy chuloputa, soy traficante, delincuente, soy amante del alcohol".
Y también le dijo: "Ya hablaremos".
Un día, dos años después, sonó el teléfono de Alfonso. Era Robe: "Quiero que protagonices mi próximo videoclip. Te tienes que subir un par de semanas a Vitoria".
En ese momento, Alfonso Lara ya no era tan desconocido. Había disparado su caché por 'La casa de los líos'. Pero no se lo pensó dos veces: "¿Dónde y cuándo?"
Era el videoclip de 'Esclarecido'.