Tenemos delante la evidencia de que la Fiscalía General del Estado ha estado al servicio de una cloaca del partido socialista creada para atacar a los jueces, fiscales y guardias civiles que investigaban causas incómodas para el gobierno, el presidente o el partido socialista (esposa, hermano, rescate Plus Ultra y Air Europa..., financiación ilegal, trama hidrocarburos, mordidas millonarias etc.)
La constatación de que han usado la gobernabilidad y las instituciones como herramienta de impunidad.
La magnitud de lo que estamos conociendo debería traducirse en un escándalo que lo pusiera todo patas arriba, con cientos de dimisiones y elecciones en septiembre.
Pero hemos normalizado que un señor cuyo único proyecto de país es salir indemne de los delitos cometidos se aferre al sillón. Y encima ha empezado el mundial