A ver: si el texto del MOU (Memorandum Of Understanding /Memorando de Entendimiento) que se ha filtrado a la prensa coincide con el documento de “rendición de Irán” que Trump ha anunciado que piensa firmar en Suiza este viernes, asistimos a la derrota militar y moral más vergonzosa de toda la historia de Estados Unidos.
El acuerdo es infinitamente peor que el de Obama (Irán ya no garantiza que no vaya a enriquecer uranio para uso militar, Irán ya no garantiza que no vaya a cobrar peaje en el estrecho de Hormuz, Estados Unidos levanta el embargo y les da 300 mil millones para la reconstrucción de lo que ellos han bombardeado)
Con el régimen de los ayatolás fortalecido y con más dinero que nunca, el acuerdo de Trump es una capitulación en toda regla. Es obvio que Trump necesita firmar la paz como sea y venderlo como victoria antes de las elecciones de noviembre que, por cierto, se vaticinan caóticas para los cobardes candidatos Republicanos que no se han atrevido a denunciar sus desmanes.
Marco Rubio, el ministro de Asuntos Exteriores que vendió su alma al demonio a cambio de poder, sabe que el acuerdo con Irán es un desastre y por eso anda desaparecido para la prensa.
EEUU (que no gana una guerra desde la Segunda Guerra Mundial) ha perdido también esta Big Beautiful War. Trump va a intentar que no se note y, si se nota, pondrá a Netanyahu y a su vicepresidente JD Vance a los pies los caballos intentando lavarse las manos una vez más. Al fin y al cabo, aquí el único que pierde es EEUU, pues Donald Trump espera ganar (mucho dinero) en la reconstrucción de Irán. Para ello ha dejado la diplomacia en manos de dos promotores inmobiliarios de confianza: su yerno Jared “no te queremos en Albania” Kushner y el recomendado de Putin Steve Witkoff.
Hablaremos de todo ello confianza detalles esta semana en
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