Hoy celebramos la fuerza, la memoria y la riqueza cultural del pueblo afrocolombiano, raizal y palenquero.
La Afrocolombianidad no solo se conmemora, también exige el reconocimiento pleno de sus derechos, la reglamentación efectiva de la Ley 70 de 1993 y garantías reales para la autonomía, la justicia étnica y la permanencia digna en los territorios ancestrales.
Seguimos caminando como pueblo por una Colombia donde la negritud sea respetada, protegida y reconocida sin exclusiones ni violencias.