Que vergüenza los ataques que leo a la denunciante de Monsalve, las palabras que le dirigen. Tienen todo el derecho a defender el principio de presunción de inocencia, pero es inaceptable que la insulten y la metan en teorías conspirativas sin tener pruebas.
Luego se extrañan de por qué muchas mujeres no denuncian o por qué se demoran.
Dejen que el Ministerio Público haga su trabajo y hagan una pausan antes de escribir.