“EL RESTAURADOR DE ESTANCIAS”: DONDE LA GANADERÍA VACUNA ERA INVIABLE, HOY PRODUCE CARNE CON 4500 BÚFALOS
Bernardo Leucke es ingeniero agrónomo, hijo de una familia alemana. Trabajó en el Chaco, Formosa, Paraguay y la Cuenca del Salado hasta recalar en Corrientes. Se define como "restaurador de estancias": cambia el perfil productivo de campos bravos, con bañados y sin posibilidad agrícola.
En San Antonio, un establecimiento de 17.055 hectáreas en Loreto, en el extremo norte de Corrientes, donde nace el Iberá, arrancó con ganadería vacuna. A los pocos años entendió que en esos bañados era inviable y se pasó al búfalo. "Hoy ya somos 100% bufaleros".
El sistema no compra insumos: se basa en el campo natural y en el manejo de la hacienda. Los animales se alimentan de lo que ofrecen el estero y el bañado.
Hoy crían, recrían y engordan 4500 búfalos, animales que llegan a los 600 kilos. Los manejan con banderas, "sin perros, sin gritos y con sensibilidad". Frente al vacuno, el búfalo no levanta garrapata, logra un 20% más de parición, un 60% más de ganancia de peso y llega a la faena con dientes de leche, entre los 24 y 27 meses.
Aun con el cepo a las exportaciones de carne vigente en 2021, embarcaron búfalos a Alemania.
En la Argentina hay unos 200.000 búfalos, y se estima en ocho millones de hectáreas el área apta para criarlos, una superficie equivalente a toda la provincia de Corrientes.
"Con el búfalo vivimos la revolución ganadera de fines de los 70 cuando se introdujeron las razas índicas. Es la llave de una nueva Pampa Húmeda"