Más allá de cuál sea la verdad en el caso de Adorni, es increíble la enorme cantidad de errores no forzados y relatos poco creíbles. De hecho, por eso mismo entró la bala y a la gente común le quedó la imagen de que es un chanta.
Por chanta o pelotudo, lamentablemente está limando mucho la imagen del gobierno.
Párrafo aparte para la doble vara de los medios, por supuesto. De las SIRAs no escuché nada porque, claro, de Massita no se habla.