Hoy comenzamos la Cuaresma con el signo humilde de la ceniza, que nos recuerda lo esencial: nuestra fragilidad y nuestra esperanza.
El Miércoles de Ceniza no es un día de tristeza, sino de verdad. Una invitación a parar, mirar dentro y volver a lo importante.
Desde la ACdP queremos vivir este tiempo como una oportunidad para renovar el corazón, la mirada y el compromiso con los demás.
🙏 Que esta Cuaresma sea un camino de conversión, servicio y esperanza.