Esta noche me he visto obligado a abandonar la comitiva de inauguración de la carrera procesional del Corpus ante el lamentable espectáculo de algunos responsables del PP, que ha convertido un acto tradicional, reflejo de la esencia de la ciudad, en un acto político.
Esto ya ocurrió hace dos años y, por desgracia, esta noche se ha repetido la misma circunstancia. Nuestro Corpus es reflejo de la fe de un pueblo y es la Fiesta Grande de Toledo. Y ninguna circunstancia debe empañar el esplendor de esta celebración. ¡Feliz Corpus, toledanos!