La destrucción de lo público continúa.
Con la eliminación y fusión de ministerios, el gobierno de
@DanielNoboaOk no solo reduce la capacidad del Estado para atender las necesidades de la ciudadanía, sino que además deja sin empleo a miles de trabajadores y trabajadoras.
Mientras se habla de eficiencia, crecen las dudas sobre el impacto de estas decisiones en los servicios públicos y en las familias que dependen de ellos.
La experiencia de los últimos años demuestra que cuando el Estado se retira de los territorios deja vacíos que terminan siendo ocupados por actores irregulares y estructuras criminales. Debilitar las instituciones públicas no necesariamente resuelve los problemas; puede profundizar la ausencia estatal donde más se necesita.