El olvido no es una opción válida en momentos de vacíos institucionales. Una nación debe apelar a la memoria de la verdad cuando otros llaman al perdón forzado. Para los culpables todo ha sido forzado: nos desaparecieron forzadamente a más de 2000 vzlanos, amargando la vida de nuestras familias; luego forzadamente dictaron una Ley de Amnistía que incumplen; y ahora, forzadamente, por presión internacional liberan a algunos selectivamente. Desean que lo superemos, que los perdonemos y que vayamos con ellos, a la nada… al olvido… Para recomponer el país y restablecer la República, necesitamos justicia y justicia es memoria… y en nuestra memoria reciente de pueblo, hay historias ciudadanas de virtud. Tengámoslas presente. No las olvidemos…