Después de más de 60.000 millones de euros, el 25% proveniente de fondos europeos, gastados en el AVE, el resultado es la red de alta velocidad más centralizada del mundo.
Por contra, el transporte de mercancías por ferrocarril solo representa el 5% en España, mientras que la media de la UE es el triple.
Esto también son rentas de capitalidad que las élites madrileñas extraen del resto del Estado - Había alternativas mucho más económicas, un poco menos veloces - que hubieran permitido distribuir la inversión entre cercanías, media distancia y transporte mercancías. Y, aún hubiera quedado para trenes de velocidad alta (que no alta velocidad) con tecnología propia, que la había (TALGO). Pero, claro, el objetivo era otro: reforzar un modelo de Estado. Frente a eso, las necesidades reales de la ciudadanía, la igualdad entre territorios, o la eficiencia, la descarbonización…a las élites madrileñas le han importado nada.
ALT En color rojo, las líneas AVE de nueva construcción