Esta es la gran clave: los datos económicos per cápita españoles muestran empobrecimiento generalizado, mientras el aluvión de inmigración (la inmensa parte de Hispanoamérica) eleva las afiliaciones a la Seguridad Social e impulsa el PIB en términos agregados, al mismo tiempo que la inflación se come el poder adquisitivo y los salarios reales son propios de un país tercermundista.
Qué puta vergüenza. El líder de la izquierda internacionalista se apoya en el criterio de Goldman Sachs.
España crece en términos macro. Nadie lo niega. Pero el análisis per capita es terrible.
Cada día el currante español gana menos, paga más impuestos y enfrenta unos precios crecientes: vivienda inasumible, alimentos cada día más caros…
Las cifras macro van bien porque cada año en España hay más gente (no españoles). Esta gente consume, contrata telefonía, compra aceite de girasol o pasta… por eso las cifras totales van mejor.
El IBEX está encantado, Goldman Sachs también. El español de a pie, no.