Hay quienes solo vemos odio irracional en el antifujimorismo y que la mayoría de los enfermos de odio no están muy bioen de la cabeza. Pasarse la vida escupiendo al fujimorismo con tanta pasión revela insanía mental.
Hay quienes creímos y CREEMOS que el fujimorismo es traición a memoria e historia, vejamen para víctimas y familiares, afrenta a quienes lucharon contra mafia y por democracia y perjuicio al país y ciudadanía.
Po eso, les cerramos paso y RESISTIREMOS, sea cual sea el escenario.