El ambiente ayer estaba tensísimo, ya no por el alto riesgo ni nada, sino por el mero hecho de ser una final y estar así de igualada. Creo que afectó bastante a todos, incluida La Rosaleda, a la que también percibí más fría que de costumbre.
Son días en los que estás agarrotado.
Ya me jodería jugar un playoff y estar sentados y callados todo el rato.