la actitud de la hibrida era de estudiarse, pese a que quería descifrar el por que de su nerviosismo no tenia una idea clara del por que no se ha animado a hablar.
— cariño, no soy adivino... dime que pasa. hasta donde tengo memoria, no te he mordido la lengua para que ( cont. )
-En silencio Eri negó suavemente con la cabeza, incapaz de articular palabra alguna.
Retiró la mano del bajo de su camiseta, para acomodarla tras la espalda. No habló en ningún momento, estaba tan nerviosa, que podía sentir hasta un nudo en la garganta.-