Usar al Estado como un escudo de impunidad para justificar el malandraje es una falacia y no es el flex intelectual que crees que es, Verónica.
Un delincuente existe, en gran medida, porque el Estado le falló.
En educación, en oportunidades, en una vida libre de violencia, en mostrarle y brindarle opciones de una vida posible fuera de la delincuencia.
Tienen la vista corta para mirar más allá de sus narices.