Le exigen mucho a la izquierda, casi hasta el punto de la rendición total de su proyecto, se indignan hasta por una canción, pero no le exigen nada al candidato más peligroso que ha enfrentado la democracia colombiana en décadas. No le exigen que deje de acosar mujeres en vivo y en directo, no le exigen que explique cómo va reducir el Estado a la mitad sin herir de muerte los derechos sociales de la gente, no le exigen que deje de decir que va a destripar al contrario, no le exigen explicaciones sobre sus relaciones con Saab, no le critican su idea de gobernar vía 90 decretos saltándose al Congreso y a las cortes, no se despeinan ante la propuesta de sacar al Colombia de la CIDH, la OEA y la ONU, no se preocupan por el hostigamiento brutal que ha sufrido la prensa por su mano, hacen silencio ante los ataques reiterados a la población LGTBI.
Estoy por pensar que solapadamente adhieren a la destrucción total del Estado social de Derecho. Ruego al cielo estar rotundamente equivocada.