Hay furia en la campaña de Abelardo porque la gente se volcó con alma y corazón a hacer campaña por Cepeda. Sin un peso de por medio, aferrados a la imaginación, el amor y la voluntad, miles de personas haciendo cosas maravillosas por la mera convicción de que este país puede ser un lugar mejor. En definitiva no todo se compra con la plata ni a todo el mundo lo mueve el odio. Hermosura es poco.