Todos los riquelmistas que me putearon en diciembre por pedir refuerzos y me decían ansioso, hoy están escondidos. Son el cáncer de Boca, no les importa el club, solo la política.
Hace meses muchos avisábamos que Boca necesitaba un 9 de jerarquía. Anoche nos jugamos todo con un delantero muy limitado. Ahí están las consecuencias.
Te dicen que el club es de los socios, y los socios no pueden ir a la cancha. Te dicen que cuidan al club y estamos en el peor momento futbolístico de los últimos 30 años. Te dicen que disfrutes y lo único que hacemos es acumular frustraciones y eliminaciones.
Si Riquelme realmente quiere a Boca debe renunciar. Se tiene que dar cuenta que le hace mal al club. Esta situación no da para más. Tres años sin ganar nada y vamos de papelón en papelón.
Cuando en diciembre pedíamos refuerzos de jerarquía era porque veíamos venir esto. Me comí puteadas de todos los riquelmistas. Ahí están los resultados. Deben estar felices.