Por eso no me gusta trabajar en empresas grandes. Los directivos están desconectados de su talento humano y algunos están desconectados de la realidad. Tienen tanto dinero y tantos privilegios que literal no tienen la empatía para entender como las decisiones financieras afectan a su personal en todos los niveles.
Las empresas pequeñas me gustan más porque:
1) están creciendo, buscan ser disruptivos y hacer cambios significativos
2) los equipos son pequeños, más ágiles y con una comunicación más auténtica
3) tienes más oportunidad de conocer a los fundadores e impactar en el desarrollo del producto
4) empresas pequeñas son más humanas que los monstruos big tech.
Los layoffs no son gratis y parten de una mentalidad cortoplacista en muchos casos.
Siempre afectan, pero hay casos más justificados que otros. No es lo mismo una empresa que está sufriendo, a casos como Oracle que tienen ingresos record.
Ahí hacer layoffs destruye la cultura y la lealtad de los empleados, que ya de por sí no suele ser el punto fuerte de una corpo.
Vas a esforzarte igual sabiendo que puedes caer en la siguiente ronda? Si fueran layoffs con stack ranking pues bueno, pero muchos de estos son casi aleatorios, no se le pregunta a los managers.
Por eso hay casos de empleados TOP cayendo como moscas. Y eso quita las ganas de trabajar duro.
Cuando empecé en Salesforce la cultura era increíble, realmente parecía que se preocupaban por los empleados. Tenía valoraciones de 4.4-4.6 en webs como Blind, Glassdoor etc.
Cuando anunciaron layoffs hace 3 años con beneficios record y recortaron los bonus, la cultura se fue a la mierda. Se respiraba negatividad en los all hands, canales de Slack, foros, Blind etc.
Dos meses después de los layoffs el CEO salió diciendo que si la gente estaba sufriendo que pillaran un tiempo para desconectar como él, que se había ido un par de semanas a la polinesia francesa xddddd totalmente delusional el cabrón.
Cayó a un 3.9 y aún a día de hoy no se ha recuperado, los comentarios de la empresa son horribles por gente que trabajó y aún trabaja allí.
La confianza y la cultura se contruye en años, pero se destruye en segundos.