COMUNICADO DEL DOCTOR MARIANO BARBACID
En el día de hoy, el periódico El País, en su ya tradicional narrativa crítica con el trabajo de nuestro grupo de investigación, publica una información torticera -encabezada por un titular más torticero aún, si cabe- en la que eleva una mera cuestión formal en la publicación de nuestro estudio por parte de la Academia de Ciencias de Estados Unidos a la categoría de enmienda a su contenido.
Lo cierto es que, al remitir el trabajo al que se refiere la noticia para que se procediese a publicación, en el apartado relativo a los posibles “conflicto de interés”, se olvidó mencionar los vínculos con la empresa Vega Oncotargets (ver más abajo), sin que existiese mala fe ni voluntad alguna de ocultación.
Dado que el artículo se publicó como contribución de un miembro de la academia, el procedimiento interno obliga a subsanar la omisión, no bastando para ello añadir una simple nota, sino con la “retraction” del artículo, según las estrictas normas de la Academia.
De hecho, en el comunicado de la Academia que recibimos el pasado 19 de marzo se decía “We want to emphasize that the value of the research itself is not in question; however, we must ensure that all publications adhere to PNAS’s policies and standards”; que se traduce como: “Queremos enfatizar que el valor de la investigación en sí no está en duda; sin embargo, debemos asegurarnos de que todas las publicaciones se adhieran a las políticas y estándares de PNAS”.
Como “solución” para subsanar la omisión formal cometida, nos ofrecieron volver a enviar el articulo como “Direct Submission” es decir, el método estándar para los científicos no miembros de la Academia, algo que ya hicimos hace un par de semanas, por lo que el articulo volverá ser publicado en breve.
Me gustaría aprovechar este comunicado para enfatizar a todos los donantes que generosamente contribuyeron al proyecto de la “Triple Terapia” mediante donaciones a un Bizum establecido para ese propósito, que todos los fondos recibidos serán exclusivamente dedicados a generar nuevos inhibidores que tengan las propiedades farmacológicas óptimas para poder ser aplicados a los pacientes de cáncer de páncreas en los próximos dos o tres años.
La creación de Vega Oncotargets -empresa en la que también participa el CNIO- es un paso esencial para llevar a cabo estos objetivos. Los estudios necesarios de química médica y de farmacología no pueden hacerse en laboratorios académicos si no en estructuras empresariales validadas para este propósito. De hecho, Vega Oncotargets no tiene ninguna otra actividad comercial o empresarial fuera del proyecto de la Triple Terapia, por lo que las maliciosas insinuaciones que están proliferando estos días no tienen cabida en esta noticia.
Finalmente, deseo reiterar mi gratitud a las personas que han confiado en nuestro grupo de investigación y garantizarles que el defecto de forma que se ha cometido en la publicación del artículo no afecta ni a la solidez de los resultados científicos ni al proyecto de la Triple Terapia que sigue su camino.