Muchos abogados pasan años intentando ser mejores juristas.
Y deberían hacerlo.
Pero muy pocos dedican tiempo a aprender:
* Ventas.
* Negociación.
* Captación de clientes.
* Marca personal.
* Gestión de despacho.
Y eso también forma parte de la profesión.
La mayoría de abogados no tiene un problema de conocimientos.
Tiene un problema de posicionamiento.
Si te interesan reflexiones sobre abogacía, negocio y captación de clientes, sígueme.