Y es muy irónico porque si decidimos no cuidar ni parir más, no hay empresa ni sociedad que resista.
Odian a las mujeres que trabajan, porque necesitan días de licencia por maternidad, cuando el nene se enferma, o salir un rato para una reunión de padres, porque "perjudican a la empresa".
También odian a las mujeres que sólo maternan, por no laburar.
En fin, odian a las mujeres.