El presidente Trump firmó el viernes una orden ejecutiva que amplía las sanciones de Estados Unidos contra el Gobierno de Cuba. Las nuevas sanciones están dirigidas a funcionarios, entidades y todo aquel que sea cómplice de actos de corrupción o violaciones de los derechos humanos, así como a las personas que operen en los sectores de energía, defensa, minería y finanzas de Cuba. Los bancos y las empresas extranjeras que hagan negocios con entidades cubanas sancionadas también podrían quedar excluidos de los mercados estadounidenses. Las nuevas medidas se producen después de que el Gobierno de Trump bloqueara a principios de este año las exportaciones de petróleo venezolano a Cuba y presionara a México para que detuviera sus propios envíos, lo que contribuyó a que la isla sufriera importantes apagones y provocó que las aerolíneas extranjeras suspendieran los vuelos a dicho país.