Fernando, cuando decidiste construir ese guion, ¿pensaste en el dolor de quienes han acompañado el proceso de Aquiles?
¿Pensaste que al hacerlo también te burlabas del dolor de sus hijos, de su esposa, de su familia?
No hay límites cuando se convierte el dolor humano en recurso de entretenimiento.
Hoy no se apela solamente a la razón. Sobre todo, se apela a la humanidad.