PARADOJA TAPATÍA:
Guadalajara tiene un superávit de construcción vertical, pero arrastra un déficit de vivienda social crónico. Construimos miles de departamentos que casi nadie puede pagar pero, están ahí, solos, sin luces por la noche, sin movimiento, abandonados.
El ticket promedio en estas viviendas de lujo exige rentas de $20,000 MXN, cuando el ciudadano que sí vive aquí necesita urgentemente opciones de entre $5,000 y $8,000. No, aquí no falta vivienda, aquí lo que faltan son buenos arquitectos con ética profesional que atiendan a la gente y no solo a los inversionistas.
Si tú no eres de los que lavan toneladas de dinero o especulan con toneladas de concreto sin habitar... Piensa muy bien antes de poner tu capital en proyectos de lujo, analiza bien el mercado y asesorate con profesionales ajenos a la venta de ese depa que estás por comprar para después ofrecerlo en renta. El mercado en Guadalajara y su zona metropolitana están saturados de ese producto que nadie está ocupando. Tu dinero se irá haciendo polvo mientras espera inquilinos.
O si tu idea como la de miles de tapatíos es un depa en Airbnb, lee la siguiente publicación, y vuélvelo a pensar:
x.com/i/status/2060915086236…
En Jalisco, tenemos cerca de 11,000 unidades de vivienda activas para su renta en Airbnb. Ese, (a diferencia de voces que lo satanizan) es un número pequeñísimo frente al monstruo que ya se tiene de vivienda real, propia y de ocupación prolongada tan necesaria en nuestro estado y en el país. El problema entonces en Jalisco no es solo la app Airbnb y la supuesta "gentrificación" que casi nadie entienda pero que está tan de moda, sino sobre todo la concentración de ese tipo de proyectos de renta corta en barrios muy específicos (como la Americana) o en ciudades casi totalmente tomadas por ese giro (como Puerto Vallarta).
Al igual que ocurrió con Uber u otras plataformas de viajes y entrega a domicilio que iniciaron como una economía colaborativa y una vía legítima de certeza financiera para el retiro o la inversión familiar, los inmuebles para Airbnb terminaron escalando y mutando en un esquema de especulación corporativa, de inversionistas enormes y narcocapitales que terminaron jodiendo las dinámicas locales del mercado.
Ahora todo mundo quiere comprar y poner su depa en Airbnb, aunque la operación y el margen de ganancia es cada vez menor; ahora todo mundo comenzó a comprar de 3 o 4 carros para llevarlos a trabajar como Uber, todos pudrieron el negocio que tenía como primera y buena intención sacar provecho de un cuarto vacío de tu casa, del depa que no usas todo el año, del viaje que haces sólo en tu vehículo de la casa a tu trabajo y de vuelta. El negocio se ha venido yendo a la mierda desde del servicio al cliente, como también en las ganancias para el propietario, porque claro, el mexicano es muy dado a saturar una buena idea, y prostituirla hasta convertirla en la peor de las ideas.
Ahora el sistema de vivienda y movilización urbana están rotos, porque nos atascamos como cerdos en eso que ilusos creímos que nos haría ricos sin hacer nada.
Los usuarios tienen un producto y servicio cada vez más deficiente, y los propietarios de depas y autos tienen ingresos cada vez más miserables. Dejen de construir por favor inmuebles para Airbnb sin un análisis profesional, pues perderán dinero, y harán perder tiempo y dinero a todos en su ciudad y Estado.
¡PAREN YA!