Nosotros puteando, desde el egoísmo, desde nuestro metrito cuadrado, desde la comodidad del sillón de casa, desde la tranquilidad que sólo da la abundancia, cobijados en la isla de los salvados, y la FIFA sólo trataba de salvar al fútbol.
Amo las pausas de hidratación. Es la manera inteligente de meter más publicidad y que el negocio del fútbol siga funcionando. Salvo que crean que juegan por el sanguche y la coca, claro.