Una mujer llega a consulta médica con síntomas cada vez más intensos: mal dormir, las articulaciones doloridas, el corazón acelerado, la memoria fallando. Aun así, sale sin diagnóstico, sin tratamiento y sin un plan. Casi 1 de 3 tres mujeres en Estados Unidos mayores de 40 años vive síntomas severos de la menopausia que pueden desestabilizar por completo la vida diaria: depresión inesperada, insomnio persistente, dolor físico y una sensación de que el propio cuerpo se ha vuelto desconocido. Estos cambios hormonales no solo afectan el bienestar inmediato, sino que también aumentan el riesgo de enfermedades cardiovasculares, osteoporosis y ciertos tipos de cáncer.
Estos síntomas suelen aparecer justo cuando una mujer está en el punto más alto de su carrera, criando hijos y cuidando a padres mayores, con muchas personas dependiendo de ella. La Clínica Mayo estima que los efectos de la menopausia cuestan al país 26 000 millones de dólares al año en gastos médicos y productividad perdida. Aun así, solo 1 de cada 4 mujeres recibe tratamiento. Demasiadas enfrentan otra noche sin dormir, con el cuerpo agotado y sin respuestas, después de que el sistema médico no les ofreciera la ayuda que necesitan.
@melindagates escribe sobre por qué hace falta una revolución de la menopausia para
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