Con creatividad, tradición y amor por su territorio, las y los artesanos de Xochimilco y Tláhuac transforman el carrizo en matracas futboleras sustentables que hoy hacen vibrar la fiesta del futbol.
Lo que antes era una especie invasora que afectaba los canales de la zona lacustre, hoy se convierte en una oportunidad para cuidar los ecosistemas, fortalecer la economía local y demostrar que el talento comunitario también transforma la ciudad.
¡Encuentrala en los 18 festivales futboleros de la Ciudad de México!