Ser 12 años profesor me ha permitido ver de todo y aprender sobre la marcha de cosas que no tiene uno formación: Padres protegiendo a acosadores o a alumnos que destrozan un centro escolar por valor de cientos de miles de euros, profesores rehuyendo meterse en líos, una legislación educativa que es una mierda burocrática que no vale para nada. Normas que buscan primero proteger al acosador que a las víctimas, centros que empiezan a contaminarse de lo que hay fuera y parecernos cada vez más a EEUU (niños que han venido con cuchillos), equipos directivos que lo tapan todo, profesores implicados quemados porque se dan de bruces con un muro burocrático y unas familias ungidas de un poder total, protegiendo a sus hijos acosadores con respuestas como "pues que el otro se defienda, mi hijo no es nada de eso". Mucho listo sacando conclusiones de lo de Jerez, sin analizar que el problema es estructural. Y una resolución del Estado, enviando al menor a un centro de menores, a un alumno acosado con TEA, que es una aberración a todas luces. Nos empezamos a parecer a EEUU en todo: en todo lo malo