La cifra de supuestos casos beneficiados por la ley de amnistía, que dicen superar las 8 mil personas, no ha sido comprobada hasta los momentos por ningún ente independiente y confiable.
Igual le ha hecho entender a muchos la magnitud de la persecución política y las arbitrariedades de tantísimos casos, pero son públicos tantos testimonios de ex prisioneros políticos y exiliados que fueron excluidos arbitrariamente de la amnistía, incluidos periodistas, defensores de derechos humanos, sindicalistas, líderes comunitarios y dirigentes, que es necesario interpelar las cifras que quieren imponer como oficiales.
Son miles los afectados, son miles los que exigen reconocimiento, justicia y reparación. No se puede pasar la página.