Todo lo que reveló el juicio de Cuadernos de esta semana: el tráfico de los bolsos y la mala educación de los Kirchner
Es muy bueno el juicio de Cuadernos, pero tiene escasa cobertura e interpretación por especialistas.
El periodismo solo destaca si algún testigo favorece a CFK, como cuando el portero de Montevideo dio vuelta su testimonio original al asegurar que el secretario Daniel Muñoz NO iba y venía con bolsones y valijas.
Aunque dos audiencias semanales son pocas, durante esta semana varios testigos confirmaron la línea por donde la fiscalía intenta demostrar el procedimiento patentado en Santa Cruz y luego nacionalizado.
Una línea es el sobreprecio en la obra pública (testigo Fariña) cuya diferencia volvía en efectivo de parte de los empresarios a la banda de De VIdo. Pero también se probó (pilotos del Tango) que Daniel Muñoz viabaja solo en el avión presidencial con media docena de bolsos y valijas "con candados" y alguna veces volvía a las dos horas a Buenos Aires. Estos testimonios se complementarán cuando declare el ex contador de los Kirchner (que esperemos no tenga ningún problema de salud) porque él ya ha contado que le ayudaba a subir esos equipajes a un altillo para ocultarlos por unas semanas. Creo que algunas veces los guardaba en la casa de la madre de Néstor.
Pero la fiscal León también probó esta semana (con los pilotos y el personal militar asignado a los aviones presidenciales) cómo el kirchnerismo limpió a quienes podrían vigilar los bolsos hacia el sur. En 2005, Néstor Kirchner puso fin a la seguridad militar en los aeropuertos civiles. Lo hizo a través de un decreto de necesidad de urgencia por el cual la Policía Aeronáutica Nacional (PAN) dejó de depender de la Fuerza Aérea para quedar bajo la órbita del Ministerio del Interior y con el nombre de Policía de Seguridad Aeroportuaria (PSA).
Quedó claro en los testimonios de esta semana que la PSA no revisaba el equipaje presidencial, ni la de los secretarios e incluso de la tripulación. El último jefe de la PSA, para que tengan en claro la seriedad del organismo, fue el novio de la Petinatto que visitaba a Alberto Fernández.
La PSA hizo bien su trabajo de inteligencia para el kirchnerismo cuando "vigiló y filmó" la llegada de Nisman del exterior, días antes de su muerte, y cuando descubrió a Carlos Mahiques y otros jueces en el viaje a Lago Escondido a Clarín. Mahiques es el apellido del actual ministro de Justicia.
En el juicio de los Cuadernos, entonces, se está probando que las obras se sobrefacturaban, que los retornos empresariales volvían en efectivo y se trasladaban en bolsos y valijas al sur. No se ha dicho nada aún del monto total de la operación, pero se puede tener una idea. Daniel Muñoz, el secretario que llevaba los bolsos con candados, murió de cáncer con una fortuna de alrededor de cien millones de dólares. Es decir, o sea, digamos, 200 veces lo que tiene que explicar el chanta de Manuel Adorni, que es jefe de Gabinete de Milei, Muñoz un simple secretario presidencial cuya panza muchas veces hacía de puching ball de la ira de Néstor.
Esta semana también se comprobó que Cristina se hacía llevar la "sintesis periodística" y los diarios con el Tango 10, una tocada de culo maravillosa al pueblo peronista que Bonadío había decido investigar en una causa por separado, pero ese intento fue anulado por una cámara donde dos de los tres integrantes son filokirchneristas.
Es lindo ver el juicio porque cuando los testigos son gente común los abogados defensores los apuran, le tienden trampas, los asustan, evitan que la fiscalía pregunte, pero como cuando esta semana los que hablaron fueron pilotos y personal militar asignados al área de vuelos presidenciales se hicieron bien los sotas o preguntaban con suavidad. Los testimonios de gente honesta, que sigue cumpliendo servicio incluso, los dejó palmados.
Quedó comprobado también que tanto Kirchner como Cristina eran muy soberbios y destratadores, a tal punto que muchas veces no intercambiaban palabra con quienes lo asistían y alguna vez ni siquiera respondían preguntas, ejemplo: "¿Tenemos que partir o esperamos al resto?". Típico de embrutecidos agrandados por el poder y enriquecidos con malas artes.