No dejes que la gente consuma tu energía.
¿No llamaron? Ve a dormir.
¿No enviaron mensajes? Deja el teléfono y disfruta tu día.
¿Te dejaron en visto? Cierra la conversación y sigue adelante.
Si alguien no está dispuesto a hacer el esfuerzo, no cargues tú con todo el peso.
Tu felicidad nunca debería depender de la atención, el interés o la presencia de otra persona. A veces, la paz llega cuando dejamos de perseguir lo que no nos está buscando.