A la comunidad académica: siempre que se vean, o vean a otro, en la tentación de aumentar irreflexivamente la cantidad de publicaciones, se ruega amablemente sacar el revólver.
Urge un cambio en los criterios de evaluación de los contratos posdoctorales. Creo que el sistema se ha topado con la asíntota de la hipercompetitividad académica. Parece que la internacionalización es la salvaguarda para cribar porque publicar 30 papers ya no es algo meritorio.