El frenazo me arranca un pequeรฑo grito que intento disimular demasiado tarde. Por puro reflejo me aferro al brazo de Steve cuando el ascensor se sacude y, durante un segundo, estoy convencido de que vamos a salir despedidos contra una pared. Aunque al final no sucede.
โยกAgarra las paredes, Elire! ยกSostรฉnte de algo! โexclamรฉ, mientras sentรญa cรณmo el estรณmago se me subรญa a la garganta por la velocidad del descenso. Maldije entre dientes, intentando clavar los pies firmes en el suelo de metal que vibraba violentamente.Mirรฉ de reojo las cajas [ ]