Hoy sentí que Dios me habló a través de las palabras del Papa:
“... Os invito a seguir soñando el sueño de Dios. [...] Dios te ama como eres, pero te sueña mejor.
El Señor nos permite a todos empezar siempre de nuevo, pues ser humano, ser cristiano, no consiste en no equivocarse, sino en crecer en la capacidad de convertirse, arrepentirse, enmendarse y sobre todo de reconciliarse y de perdonar...”.