Me reafirmo una vez más en lo que dije hace un tiempo. Ningún análisis político sobre Javier Milei puede pasar por alto una característica central de su mandato:
Es objetivamente tonto.
Sin épica ni mucha vuelta que darle: es tonto.
Tonto a secas. Tonto sin más.
Es tonto.
"Vieron que todos comen huevos. La pregunta es: a los huevos, le ponen mermelada? A alguien se le ocurrió ponerle mermelada al huevo? Es un dato interesante"
eh????