El operador detrás de escena de la movida para quedarse con Tecnopolis
La licitación por 25 años del predio de Villa Martelli se encuentra paralizada en los tribunales de Comodoro Py por sospechas de un pliego “hecho a medida”.
En el epicentro de este entramado no aparece un funcionario público, sino un operador clave del sector privado experto en ingeniería societaria: Marcelo Rubén Wegbrait.
Este histórico ejecutivo del Grupo Direct TV actuó como el verdadero cerebro detrás del intento de desembarco comercial en el predio de 50 hectáreas.
Su maniobra principal consistió en ingresar como director titular a la productora Foggia Group justo antes de que se lanzara el concurso.
Foggia Group, una firma históricamente ligada al entorno íntimo de Karina Milei le sirvió como el puente de plata ideal.
A través de este movimiento, Wegbrait fusionó la productora con DirecTV, estructurando a contrarreloj la Unión Transitoria de Empresas necesaria para cumplir de forma perfecta con la experiencia en megaeventos masivos que exigían de manera restrictiva las condiciones del pliego.
El esquema de lobby e intermediación indirecta se complementa a través de una densa red de relaciones comerciales y familiares que rozan la cima del poder político. Wegbrait maneja la firma S.M.L. S.A, conectando ese negocio con los hermanos Daniel y Esteban Nofal, inversores de Torneos y aportantes clave en la campaña de La Libertad Avanza.
A su vez, los hermanos Nofal son los cuñados del periodista Marcelo Grandío, amigo de extrema confianza de Manuel Adorni.
Toda esta triangulación de influencias y productoras intermediarias es lo que se investiga en Comodoro Py ante la sospecha de que se montó una estructura corporativa coordinada para garantizarle un millonario negocio inmobiliario y cultural a un selecto grupo de empresarios amigos junto con el karinismo.
La crisis que golpea a Adorni compromete al Grupo Foggia y DirecTV por la licitación de Tecnópolis
La opaca licitación por la concesión de Tecnópolis se dilata por la crítica situación judicial de Manuel Adorni dejando al descubierto un complejo entramado de favores y presunto tráfico de influencias que salpica directamente a la cúpula del poder.
En el ojo de la tormenta se encuentra el Jefe de Gabinete, cuya situación se complicó aún más en este caso tras revelarse vínculos económicos entre la productora Foggia Group y la consultora " Be", propiedad de su esposa Bettina Angeletti, la cual habría recibido transferencias millonarias por supuestas asesorías privadas.
El caso tomó un tinte aún más oscuro al comprobarse el desembarco de históricos ejecutivos de DirecTV y Torneos, en el propio directorio de Foggia Group poco antes de que se lanzara el millonario concurso por las 50 hectáreas del predio de Villa Martelli.
Nombres clave como Marcelo Wegbrait y Ricardo Silbermins funcionaron como el puente corporativo para unir al gigante de las telecomunicaciones con la productora históricamente ligada a Mara Gorini, la mano derecha de Karina Milei.
Esta alianza estratégica le permitió a DirecTV presentarse en una Unión Transitoria de Empresas (UTE) con la experiencia en espectáculos masivos que le exigían los pliegos, asegurándose una ventaja competitiva fenomenal en un concurso público bajo la órbita de la Jefatura de Gabinete.
Con denuncias penales en los tribunales federales de Comodoro Py y expedientes abiertos en los juzgados de María Servini y Ariel Lijo, la privatización por 25 años quedó completamente paralizada.
Lo que el oficialismo proyectaba como una concesión modelo se transformó en una crisis abierta donde la delgada línea entre los negocios familiares de los funcionarios y los grandes contratistas del Estado parece haberse borrado por completo.